La regeneración ósea resulta imprescindible en aquellos casos en los que el volumen o la calidad del hueso resultan insuficientes para llevar a cabo una rehabilitación con implantes.
Consiste en la regeneración de tejidos blandos (encía) y duros (hueso) con factores de crecimiento propios PRGF (Plasma Rich in Growth Factors), injertos (autólogos y heterólogos), y membranas (de fibrina o biodegradables).
Gracias a las técnicas de cirugía avanzada y la destreza de nuestro cirujano experto, podemos lograr que pacientes a los que habitualmente se les desaconsejan los implantes también puedan ser intervenidos con rotundo éxito.